«Durante todo el día, la muchacha permanecía en la fresca penumbra de su cuarto, mordisqueando dulces y frutas, vestida únicamente con ligeras ropas estivales de seda»
Fragmento de la novela La buena tierra de Pearl S. Buck
«Durante todo el día, la muchacha permanecía en la fresca penumbra de su cuarto, mordisqueando dulces y frutas, vestida únicamente con ligeras ropas estivales de seda»
Fragmento de la novela La buena tierra de Pearl S. Buck