“Cuando el ciego oyó doblar el papel, preguntó:
-Nada urgente, supongo.
Hice un gran esfuerzo y respondí:
-No, nada urgente.
Me sentí una especie de monstruo, viendo sonreír al ciego, que me miraba con los ojos bien abiertos…”
Crédito de imagen: Onyotomo
Texto: de la novela El Túnel de Ernesto Sábato
