«Qué tenía? ¿Qué pasaba en aquella cabeza cerrada. Cuando había permanecido así dos o tres horas frente a él, se sentía enloquecer, dispuesta a huir, a escaparse al campo, para evitar aquel mudo y eterno mano a mano, y también un vago peligro que ella no sospechaba, pero que sentía»
Lienzo: Dos seres humanos, de Edvard Munch
Texto: El huérfano, de Guy de Maupassant
