«En la visión africana del mundo el hombre y su existencia constituyen el centro. Esto significa que no puede ser sacrificado ni a la ciencia ni a una revelación divina. Por eso muchos dioses africanos no tienen el estatus de la perfección, al contrario, se les hace descender al nivel de los mortales; es decir, son también mortales, cometen errores y tienen que pagar por ellos, y tienen que someterse al juicio de los hombres» (Wole Soyinka)

Ilustración: Dios Annubis (Iffany)