Patricia Highsmith, la dama del policial

Fue bautizada con el nombre de Mary Patricia Plangman en 1921 en la ciudad natal de Fort Worth, Texas, Estados Unidos, pero cobró fama con el apellido del segundo esposo de su madre, Stanley Highsmith. Aunque verdad es que la relación de la escritora con la pareja, y en particular con su madre, distó mucho de ser armónica o afectiva.

Desde temprana edad se volcó por la escritura y ya con catorce años escribió su primer relato, a los veinticuatro logró publicar su primer cuento en la revista Harper’s Bazaar, y a los veintinueve su primera novela, la premiada Extraños en un tren. De la que Alfred Hitchcock hizo una exitosa adaptación para el cine, hecho  que le dio renombre mundial a la autora estadounidense.

Su inclinación hacia el género negro hizo que sus personajes siempre se situaran  cercanos a la delgada línea que separa el bien del mal, con desempeños en los que  sobresalían el engaño, la mentira y, por supuesto, el crimen. Muchas de sus temáticas transcurrían en atmósferas densas y opresivas, con protagonistas que no dudaban en sus métodos para alcanzar sus objetivos, llegando incluso a coquetear con la homosexualidad, elementos todos que no siempre encajaban dentro del “american way of life” de esos momentos. Por ello, al advertir de los editores ciertas reservas en la publicación de sus historias, sintió la necesidad de abandonar su país y emigrar hacia nuevas latitudes, fue primero Inglaterra, luego Francia, y finalmente Suiza, país donde le sorprendería la muerte en el año 1995.

El viejo continente fue para la texana una renovada fuente de inspiración, para la creación en particular del escurridizo personaje de Tom Ripley, con el que elaboraría una saga con un total de cinco historias, de las que sobresaldría El talento de Mister Ripley, texto del que se realizarían dos guiones para la gran pantalla.

Su extensa producción literaria abarcó una veintena de novelas, y a la mencionada se le podría agregar: Mar de fondo, El grito de la lechuza, El juego de Ripley, o Small g: un idilio de verano. A estas habría que incluir una decena de libros de relatos, entre otros títulos: Pequeños cuentos misóginos, Catástrofes, o Los cadáveres exquisitos. Ficciones por las que recibió merecidos reconocimientos: el premio de la Asociación de Escritores de Misterio de América; el de la Asociación de Escritores del Crimen de Gran Bretaña; además de la Orden de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura de Francia.

La escena a continuación pertenece a la adaptación del original de El talento de Mister Ripley que hiciera el director británico Anthony Minghella,  con Matt Damon en el papel de Tom Ripley y Jude Law en el de Dickie Greenleaf:

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