«Me molesta que mi hija de dieciséis años, después de estar horas mirando el teléfono, suspire cuando le sugiero que le dedique quince minutos a leer un libro» ( Stefan Malmström )
«Me molesta que mi hija de dieciséis años, después de estar horas mirando el teléfono, suspire cuando le sugiero que le dedique quince minutos a leer un libro» ( Stefan Malmström )